¿Qué es la violencia de género? A veces escondida dentro del mobbing (u otros tipos de acoso), es un delito mayor que debe ser identificado y penalizado.

Constituye un atentado contra la integridad, y la dignidad de las mujeres independientemente del ámbito en el que se produzca. Más allá de la simple transgresión moral que implican otros tipos de maltrato social o familiar que alteran profundamente la psiquis de la víctima, o del tipo ético como el mobbing laboral, es aún más grave y como tal ha sido tipificado como UN DELITO.

Los malos tratos físicos o psicológicos representan un fenómeno viejo, lo novedoso es su denuncia como un problema social en aumento.

La siguiente es una nota extensa, muy diferente al estilo de este magazine, ya que incluye varios temas en simultáneo, maltrato psicológico, mobbing, y violencia de género, pero consideramos que son temáticas estrechamente relacionadas y bien valía la intención de tratarlas juntas y en profundidad, con la seriedad y el rigor científico y legal que requiere para brindar un verdadero servicio de información y orientación a víctimas en primera persona, sus familiares, amigos y compañeros. En la red hay sinnúmero de notas al respecto, pero pierden contundencia, contexto y perspectiva al tratarse por separado, por lo que alentamos a quien se interese por este tema a leer hasta el final del artículo (donde se incluye información valiosa de como evitar ser víctima de estas problemáticas, información legal, y consejos concretos sobre como afrontarlo si una persona ya está inmersa en el maltrato), para poder elaborar así soluciones y conclusiones realmente útiles con toda la información posible.

Antes de abordar la violencia de género veamos qué es maltrato psicológico, sus variantes, sus causas y sus efectos

El maltrato psicológico se basa en comportamientos intencionados, ejecutados desde una posición de poder y encaminados a desvalorizar, producir daño psíquico, destruir la autoestima y reducir la confianza personal. Su padecimiento lleva a la despersonalización, al mismo tiempo que genera miedo hacia la persona que lo infringe. El/la maltratador/a se vale para ello de insultos, acusaciones, amenazas, críticas destructivas, gritos, manipulaciones, indiferencias y desprecios.

En la esfera de lo privado, aunque los hombres también lo sufren, las mujeres son las víctimas mayoritarias. Se produce asimismo en la relación de los padres con los hijos, en la que se ha detectado un incremento del maltrato de los hijos sobre sus progenitores, consecuencia de una educación cada vez más permisiva, la influencia del cine, internet, los videojuegos y la TV, y del uso de la violencia en los conflictos del mundo de los adultos. En el ámbito público, su incidencia es más pareja, aunque las mujeres siguen siendo la mayoría de las víctimas, aún a veces a manos de otras mujeres. El maltrato psicológico está presente en el mundo laboral conocido como “mobbing”, y en el escolar es  llamado “bullying”.

No es cuestión de clase social o dinero

Cuando la víctima tiene su origen en niveles sociales más bajos, aunque esté instruida, suele cuestionarse a sí misma, o incluso sentir culpa o enojo por pertenecer a una clase “menos privilegiada”, aumentando su nivel de inconformismo y malestar propio de la situación, sin embargo es importante saber que al maltrato psicológico lo sufren hombres y en especial mujeres de todas las edades, grupos sociales y económicos, culturas y países, por lo tanto cuando el que lo sufre tiene pocos recursos, es innecesario sentirse más infeliz o fantasear con la idea de que con dinero o una familia acomodada no le hubiese pasado.

Tampoco están solos

Su gran incidencia, la gravedad de las secuelas, el alto coste social y económico, y en especial la degradación que produce la violación del derecho de las personas a ser tratadas como tales (y al respeto que merece toda existencia humana), la convierten en una cuestión de gran relevancia pública.

Los maltratos psicológicos no son tan visibles ni manifiestos como los físicos pero sus consecuencias pueden ser más graves y duraderas en el tiempo.

En ocasiones, de hecho la propia persona que lo padece no es consciente de que es víctima de estos maltratos hasta que es agredida físicamente: en un 99% de los casos es una problemática en escalada, es decir, no se mantiene siempre en el mismo nivel, va creciendo en gravedad conforme la víctima no se defiende o no le hace frente y va cediendo terreno o acostumbrándose al maltrato inicial, corriendo cada vez más el límite de lo intolerable.
Las agresiones continuadas, tanto verbales como no verbales como la indeferencia, los gestos irónicos, las miradas cómplices (entre los maltratadores y sus secuaces), crean una relación siniestra entre el maltratador (o los maltratadores) y la víctima. Ambos terminan necesitándose. La víctima porque sola siente que “no es nadie” y el miedo y la angustia la paralizan, y el maltratador porque se siente “que es alguien” a través de la dominación que ejerce. La situación de dependencia se ve reforzada por la presión social al éxito, una persona puede tolerar maltrato al intentar que su relación con el cónyuge no fracase, o a veces lo padres del agredido sienten afecto por el victimario y la víctima no desea desilusionarlos, o absurdamente piensa que será juzgada como culpable de algún tipo de desatención que fué la causa o derivó en la agresión, o en el trabajo, un empleado nuevo puede sentir la presión de no ser tildado como “conflictivo”, o el miedo a perder el empleo, sobre todo en situaciones de crisis económicas de la empresa y/o propias, llegando al punto tal que muchas veces la víctima termina protegiendo y disculpando al maltratador o arrepintiéndose cada vez que intenta denunciar la agresión.

Recorre hasta ahí un proceso destructivo en el que va perdiendo la confianza en sí misma y la capacidad de respuesta, entrando en un círculo vicioso, aparentemente sin salida, uno siente que la situación es injusta pero teme denunciarla o pedir ayuda, ya sea por no mostrarse como un fracasado, en el caso de las relaciones personales violentas, o cuando sucede en el trabajo, teme parecer un mal empleado que solo genera problemas en vez de soluciones, se va anulando y va interiorizando que de allí no se sale y abandona toda esperanza.

mobbing-1

Estamos en presencia de maltrato psicológico o mobbing (en el trabajo) cuando hay:

  • Intimidación, mediante gritos, miradas cargadas de evidente odio o fastidio, voz alta, trato descortés, uso de lunfardo y malas formas poco o nada profesionales, falta de amabilidad mínima o de consideración.
  • Toma repentina del mando: tomar decisiones sin consultar, monopolizar. Y sin autorización o decisión expresa de un superior que lo avale.
  • Apelación al supuesto argumento de la lógica y la “razón” (aún cuando se trate claramente de acciones ilógicas o irracionales) para imponer ideas o elecciones caprichosas, muchas veces el cambio o imposición de métodos de trabajo distintos de manera intempestiva y sin previo aviso, y sobre los que el afectado no ha tomado parte en su planificación.
  • La insistencia abusiva, a fin de obtener por agotamiento lo que desea a cambio de un poco de “paz”.
  • Control unilateral sobre todo, temperatura del aire acondicionado, la calefacción, que canal se mira o la radio que se oye, qué luces se encienden y cuales se apagan, que tipo de comida se pide o se cocina, que tipo de bebidas se compran o se ponen sobre la mesa, todo es impuesto, nada es concensuado.
  • Uso expansivo del espacio físico, invasión del espacio personal constante.
  • Manipulación emocional, que genera dudas sobre sí mismo y los propios valores, que propicia sentimientos negativos y de dependencia a la opinión de los demás. Por ejemplo, ensalzando supuestas hazañas o hechos que contrarían los valores del afectado, con la intención de que piense que todo aquello en lo que cree está equivocado o que sienta la tentación de imitar ese estilo ajeno de vida, claramente reñido con la moral, y muchas veces fingido solo para molestar y confundir.
  • Permanente alarde de compras, viajes y salidas.
  • Descalificaciones que conllevan a la indefensión.
  • Generación de incertidumbre en el futuro (sin fundamento alguno), hace esfuerzos por hacer notar al agredido que pueden despedirlo en cualquier momento mientras que a él no. Cuando la realidad es que todos sin excepción son susceptibles a ello, nadie es indispensable, más una persona correcta es siempre valorada, y una eficiente es siempre necesaria.
  • Desautorización y desvalorización que generan sentimientos de inferioridad.
    El “machismo” (incluso ejercido por mujeres) desde el que se trata a la mujer como si fuera ignorante de supuesta información sensible, o relaciones supuestamente especiales, que les dan ventaja sobre ella, hacen notar que siempre saben más, que son lobos astutos, que hacen lo que quieren, aunque en realidad se cuidan de que personas clave noten esa conducta, ante quienes actúan como mansas y obedientes ovejas.
  • Falta de respeto por la intimidad, opinando o ridiculizando cosas que son privadas y la víctima no las ha compartido de forma voluntaria.

Lo que en síntesis pretende el maltratador es someter a la propia voluntad, apetitos individuales e intereses al maltratado, sin que le importe la opinión de la víctima, y en algunos casos, solo dañar por maldad en sí misma, hay psicópatas o perversos que se regocijan en el dolor ajeno que provocan, del mismo modo que un artista se regocija del disfrute del público por sus obras. En el trabajo, este maltrato (mobbing) el objetivo del hostigamiento, intimidación o perturbación (o normalmente la conjugación de todas ellas) es el abandono del trabajo por parte de la víctima -o víctimas-, la cual es considerada por sus agresores como una molestia o amenaza para sus intereses personales (necesidad de extorsión, ambición de poder, de riquezas, posición social, mantenimiento del statu quo, etc.), o a veces por que sienten amenazada su imagen o planes de ascenso profesional, más cuando la persona que les molesta está en la misma área o espacio físico y es claramente mejor, más educada o correcta, de mejor conducta, de mayor cultura e instrucción general, más eficiente, y por consiguiente, de infinita mejor reputación, es así que en vez de mejorar, ya sea por que la diferencia les parece inalcanzable, o por que simplemente no tienen ganas de realizar un esfuerzo personal para dejar malos hábitos, conductas o estilos de vida impropios, prefieren denostar al otro, o hacerlo desaparecer, algo además de injusto, realmente insano.

sufro-acoso-laboral

¿Qué efectos provoca ser víctima de maltrato familiar, social, o laboral? (o una combinación de ellos)

  • Dolores de espalda y articulaciones.
  • Irritabilidad y/o falta de paciencia.
  • Cefaleas.
  • Insomnio.
  • Fatiga permanente.
  • Tristeza, ánimo deprimido y ganas de llorar sin motivo aparente.
  • Ansiedad y angustia.
  • Inapetencia sexual y/o afectiva.
  • Aparente frialdad
  • Inestabilidad emocional.
  • Hastío (una víctima de maltrato puede abandonar relaciones positivas por aburrimiento, falta de ganas que se traduce en la incapacidad temporal de hacerlas crecer, de dedicarles tiempo o atención)
  • Sensación de vergüenza.
  • Sentimiento de culpa.
  • Temor generalizado.
  • Mantenimiento de una mirada huidiza.
  • Dejadez social y escasez comunicativa (traducida a veces en pocas ganas de escuchar, explicar, o el rechazo por alocuciones o textos largos).

En casi todos los casos la víctima de estos síntomas suele enfocar erróneamente las causas de los mismos a situaciones coyunturales que nada tienen que ver con el trasfondo que los causa realmente: la acumulación de frustraciones producto del maltrato y acoso sostenido, y el alto grado de saturación personal: a veces se viene aguantando diferentes tipos de malos tratos o abandonos desde la más tierna infancia. La persona tiene escaso margen para amortiguar diferencias relativamente normales o ser tolerante en situaciones cotidianas, su su cuota de absorción de impactos está cubierta por anticipado, lo que a veces le hace magnificar situaciones que siente como catastróficas o sin solución, generando un círculo negativo que se realimenta.

 

Cuando el maltrato se transforma en el delito de violencia de género

Se trata de una violencia que afecta a las mujeres por el simple hecho de serlo. Constituye un atentado contra la integridad, la dignidad y la libertad de las mujeres, independentemente del ámbito en el que se produzca, la casa, la calle, la escuela, la universidad, una iglesia, un club, el trabajo, etc. Cuando estamos en presencia de un hecho, maltrato, pregunta, propuesta, acoso, o agresión, que no sería emprendido con tanta facilidad contra un hombre, estamos en presencia de violencia de género.

Según la ley se entiende por violencia de género cualquier acto violento o agresión, basados en una situación de desigualdad en el marco de un sistema de relaciones de dominación de los hombres sobre las mujeres que tenga o pueda tener como consecuencia un daño físico (desde un golpe o un hostigamiento, a la pérdida de la vida misma), un daño sexual o psicológico, incluidas las amenazas de tales actos, el uso de lenguaje soez en contra de la voluntad o sin consentimiento de la víctima, la exhibición de partes íntimas, y la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si ocurren en el ámbito público como en la vida familiar o personal.

La violencia de género se llama así, por que el agresor, hombres por lo general (o excepcionalmente mujeres que la ejercen) jamás insultarían, acosarían, u hostigarían a un hombre, ni harían uso de la violencia verbal, física o psicológica contra alguien de ese género, por que en su cobardía se aprovechan de la evidente debilidad física y emocional de la mujer para defenderse.

La discriminación de las mujeres y la violencia de género (como la manifestación más brutal de las desigualdades entre hombres y mujeres) es un problema que traspasa fronteras y que está presente en la mayor parte de los países del mundo con la particularidad de que las vivencias del maltrato son enormemente parecidas en todos los lugares y culturas.

Debe recordarse que la violencia es una estrategia de relación aprendida, no es innata. Si esto fuera así, todas las personas serían violentas o todas las personas ejercerían la violencia de la misma manera y en el mismo grado; sin embargo, no siempre la empleamos en nuestras relaciones: hablamos, negociamos, pactamos, escuchamos, respetamos o tratamos de comprender el punto de vista de la otra persona y finalmente llegamos a un acuerdo, aunque no obtengamos el que anhelábamos en principio.

Los maltratadores de género son selectivos en el ejercicio de la violencia, lo que demuestra que son capaces de controlarse en cualquier otra situación.

Si te sientes identificada con alguna de las siguientes manifestaciones, estás siendo víctima de violencia de género:

Sean cuáles sean las formas en que se manifiesta el maltrato, siempre busca un mismo objetivo: erosionar la autoestima de la mujer con fin de que el agresor aumente su grado de poder y control sobre ella.

Hay muchas formas de violencia contra las mujeres, aquí acercamos algunas indicaciones para poder identificarlas.

54f83b44bfd38_1420_

Violencia física

Incluye cualquier acto de fuerza contra el cuerpo de la mujer, con resultado o riesgo de producir lesión física o daño: golpes, quemaduras, pellizcos, tirones de pelo, picadas, empujones, lanzamiento de objetos, uso de armas, intentos de estrangulamiento, intentos de asesinato, intentos de provocarle abortos…

El maltrato físico es el más evidente y el más fácil de demostrar; aun así, no es preciso que se requiera atención médica o que tenga efectos visibles en el cuerpo. Es muy probable que empiece con un simple golpe o bofetada.

Violencia psicológica

Incluye toda conducta, verbal o no verbal, que produzca en la mujer desvalorización o sufrimiento, suele darse cuando un agresor profiere insultos (expresiones como: estás loca, eres una histérica, ignorante, atrasada, fea); o menosprecios (expresiones como: no sirves para nada, no eres capaz de hacer nada bien, mala madre, ¿si no fuera por mí donde irías?, te tengo en mis manos…); intimidaciones/amenazas (expresiones como: te voy a matar, desaparece de mi vista, te voy a quitar los/las niños/niñas, te voy a hundir, me las vas a pagar…); abuso de autoridad y desprecio por la intimidad (hacer bromas, cuestionamientos y/o comentarios sobre aspectos privados y no compartidos con el agresor, por ejemplo cuando éste se entera de un apodo íntimo y lo usa para ridiculizar a la víctima), preguntar “¿con quién estuviste hoy?”, controlar horarios exactos: “llegaste 10 minutos tarde, ¿dónde estuviste?”; falta de respeto (no respeta tus necesidades, sentimientos, opiniones, deseos y manipula lo que dices, destruye objetos de especial valor para ti, ignora tu presencia, te desautoriza delante de los demás o si los tienes, de tus niños/niñas…); exige obediencia (no quiere que la mujer trabaje fuera de la casa, no quiere que estudie, quiere que se vista cómo él quiere, le controla el tiempo, le pregunta “¿a que hora exacta llegas?”, le puede decir incluso en público “vuelve a la casa quítate esa ropa de puta y te vistes cómo la gente decente”…); utilización de las hijas e hijos (los amenaza y los maltrata para povocarle sufrimiento indirecto), le obliga a que se desnude para revisarla en busca de actividad sexual, culpabiliza constantemente a la madre o la familia de ésta; responsabiliza a la mujer de todo lo que ocurre en la casa de modo que al final ella piensa que es la culpable de todas las situaciones de tensión. Y en particular en el ámbito laboral, exageración de los errores: cuando los comete nunca es por accidente siempre por incapacidad, invasión del espacio físico, faltas de caballerosidad, respeto y consideración permanentes como no cederle el lugar, mantener puertas y ventanas ya sea abierta o cerradas pero en contra de la voluntad de la mujer que cohabita ese espacio, mantener reuniones de grupos en el mismo espacio donde marginan a la mujer que es víctima, o se realizan comentarios subidos de tono relatando situaciones personales explícitas con detalles de lo que hicieron en algún supuesto encuentro o salida con otra mujer, o recurren a dudoso humor “verde” para incomodarla, hacerle comentarios permanentes con doble sentido a una mujer, o mantener conversaciones sobre dónde o con quién irá de vacaciones, o como usa su tiempo libre o a qué lugares concurre en su vida privada fuera del trabajo o los fines de semana, tratar únicamente temas relacionados con la infidelidad, usar lenguaje soez, con permanentes recurrencia a temas y actitudes procaces, entre otras, son conductas violentas abusivas e inadmisibles.

El maltrato psícológico no es el más difícil de detectar, dado que sus manifestaciones pueden adquirir gran sutileza; no obstante, su persistencia en el tiempo deteriora gravemente la estabilidad emocional, destruyendo la autoestima y la personalidad de la mujer.

000247399w

Acoso sexual

También está incluido en la figura de la violencia de género por ley, y está penado con prisión y multas económicas. Incluye aquellas conductas consistentes en la solicitud de favores de naturaleza sexual, a veces de forma abierta y a veces de forma sugerente, con comentarios con doble sentido o subidos de tono, pedido de favores para sí o para una tercera persona, en las que el sujeto activo se vale de una situación de superioridad laboral, docente o análoga, con el anuncio expreso o tácito a la mujer de causarle un mal relacionado con las expectativas que la víctima tenga en el ámbito de la dicha relación, o bajo la promesa de una recompensa o de un premio en el ámbito de ésta.

sexueller übergriff auf der straße

Violencia sexual y abusos sexuales

Cualquier acto de naturaleza sexual forzada por el agresor o no consentida por la mujer, y que abarcan la imposición, mediante la fuerza o con intimidación, de relaciones sexuales no consentidas, y el abuso sexual, con independencia de que el agresor guarde o no relación conyugal, de pareja, afectiva, de vecindad, laboral, o de parentesco con la víctima.

graceland4

El tráfico de mujeres y niñas con fines de explotación, la corrupción de menores

Trata

Incluye la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, especialmente de mujeres y niñas, que son sus principales víctimas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, o rapto, o fraude, o engaño, o abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas similares. Independentemente de la relación que una a la víctima con el agresor y el medio empleado.

o-abuso-facebook

Corrupción de menores

Se entiende por corrupción de menores la manipulación o abuso de incapaces o inocentes por parte del autor del delito, quien hace participar a la víctima de forma prematura u obscena, en actividades de naturaleza sexual que perjudican el desarrollo de su personalidad. En este caso, en el aspecto que atañe a la violencia de género, nos referimos a niñas o jovencitas, y a la conducta que implica ponerlas tanto en situación de presenciar actos de pornografía o sexo explícito o implícito ya sea por influencia de terceros, desconocidos, sus maestros, vecinos, mentores, líderes religiosos, tutores, familiares, amigos de la familia, o los mismos padres, como actos de promiscuidad o inmoralidad de sus progenitores, quienes a veces los utilizan como escudos en sus salidas non sanctas, ya sea para disimular esa actividad ante el cónyuge, o ante la sociedad, como una forma de evitar cuestionamientos a su mala conducta, ya que si una mujer sale con sus hijas se supone que no concurrirá a lugares inapropiados,  es así que las niñas son expuestas a influencias y lugares negativos, como bailes para adultos, salas de stripers, moteles de alojamiento sexual, bares hostiles con hombres ebrios y/o libidinosos, ambientes malsanos cargados de humo de cigarrillos de tabaco o estupefacientes y lenguaje inapropiado, despedidas de solteras, casinos, presencia en la casa de gente poco recomendable, o el acto sexual explícito con hombres dentro del mismo hogar ya sea en su presencia directa o habitaciones contiguas, pero expuestas a todo fin a la percepción del hecho, ruidos e imágenes perturbadores para una mente inocente en una etapa de desarrollo temprana no preparada para asimilar dichas situaciones o discernir con claridad si representan buenos o malos ejemplos. Un delito de gravedad extremo si tenemos en cuenta que es precisamente de quién se espera la protección mas básica y esencial de todo acto que pudiera dañar su integridad y salud física y/o mental. Y en el peor de los casos hasta son obligadas de forma aberrante a prostituirse por quienes deben cuidarlas.

Violencia económica

Incluye la privación intencionada, y no justificada legalmente, de recursos para el bienestar físico o psicológico de la mujer y de sus hijas e hijos o la discriminación en la disposición de los recursos compartidos en el ámbito de la convivencia de pareja.

El maltratador considera que la mujer es incompetente y que no administra bien o gasta el dinero en cosas innecesarias, por lo que no puede tomar decisiones sobre el destino del gasto, o a veces usa este supuesto como excusa para una negación arbitraria de sustento económico.

Como prevenir la violencia de género

Educar a los niños y niñas, desde las edades más tempranas, en una cultura centrada en la resolución pacífica de conflictos, fomentar la empatía y desarrollar una autoestima equilibrada, son principios que favorecen la desaparición de los perjuicios de género que se dan ya desde la escuela.

Eliminar al máximo los estereotipos transmitidos por la cultura patriarcal; por lo tanto, enseñar a ‘ser persona’ en lugar de enseñar a “ser hombre” o a “ser mujer” y así desterrar mitos como que la agresividad es un rasgo masculino, o por el contrario, la sumisión, el silencio, la obediencia… son rasgos femeninos, son objetivos de la coeducación.

Además, se debe:

  • Evitar todo menosprecio hacia aquellos chicos u hombres que no se adaptan al modelo de masculinidad dominante.
  • Evitar todo menosprecio hacia aquellas chicas o mujeres que no se acomodan al modelo de feminidad dominante.
  • Enseñarles a los niños y a los hombres a incorporar en sus vidas las vivencias y expresión de los propios sentimientos y emociones que enriquecen sus relaciones personales y así favorecer la resolución de conflictos sin recurrir a comportamientos violentos, por medio del diálogo, el acuerdo, la negociación…
  • Desarrollar una buena autoestima que capacite a niñas y niños para adoptar una actitud resuelta ante la venida y sus desafíos y la defensa de sus valores, asumir responsabilidades y enfrentarse con seguridad a los problemas.

Por que a tantas mujeres le resulta difícil salir de una situación de violencia de género

El maltrato es un proceso cíclico que se inicia poco a poco, como un goteo de pequeños episodios que parecen insignificantes pero que no lo son.

El ciclo comienza con una primera fase de acumulación de la tensión (agresiones verbales y psíquicas) en la que la víctima va percibiendo como el agresor va volviéndose más susceptible, respondiendo con más agresividad y encontrando motivos de conflicto en cada situación.

Una segunda fase supone el estallido de la tensión, en la que la violencia se vuelve más virulenta, dando cabida a la agresión física.

En la tercera fase, denominada luna de miel o arrepentimento, el agresor pide disculpas a la víctima, y trata de mostrar su arrepentimento. Esta fase se va reduciendo con el tiempo, siendo cada vez más breve hasta desaparecer.

Este ciclo, en el que al castigo (agresión) le sigue el episodio de arrepentimento (“no volverá a ocurrir”) alimenta la ilusión del cambio. Esto puede ayudar a explicar la continuidad de la relación por parte de la mujer con un agresor de violencia de género. Al mismo tiempo que el atacante muestra su arrepentimento, puede ocurrir que simultaneamente excuse su conducta culpabilizando a la víctima (si tu no hubieras hecho tal cosa… yo no hubiese reaccionado así) de modo que la mujer acaba dudando de cualquier cosa que hace o piensa; en definitiva, acaba dudando de ella misma.

Recuerda que…

Estás siendo víctima de maltrato, tú no eres responsable.
El uso de la violencia nunca está justificado.
Estas agresiones se repetirán y se agravarán con el tiempo.
No estás sola. Puedes contar con la ayuda de especialistas.

No es verdad que…

  • A las mujeres le gusta el abuso sino no marcharían.
  • El maltrato a las mujeres es algo raro y aislado.
  • Sucede en familias de bajos ingresos y etnias.
  • No hay manera de romper con las relaciones abusivas.
  • Hombres adictos a las drogas, desempleados, con estrés en el trabajo… son violentos como efecto de su situación personal.
  • La violencia dentro de la casa o el trabajo es un asunto de la familia o laboral que no debe de salir del entorno.
  • Cuando una mujer dice ‘no’ quiere decir ‘sí’.
  • Los hombres son de naturaleza violenta, es algo que los “supera”.
  • El hombre maltrata sólo porque es un enfermo o un loco.
  • Maltratan porque pierden el control.
  • Los hombres maltratadores lo hacen por consecuencia de haber sufrido malos tratos en la infancia, o por que las mujeres los provocan.
  • El tratamiento para la recuperación de las víctimas es imposible, inalcanzable y costoso.

Es habitual que hasta que la mujer tome la decisión definitiva de salir de una relación violenta, pase por un período de reflexión e incluso manifieste varios intentos. Durante este proceso quizás ya solicite ayuda terapéutica, o no.

A partir de su decisión de romper con la situación de violencia, el apoyo psicológico se centrará en varios aspectos, partiendo siempre de una valoración previa de las necesidades y demandas particulares de cada mujer. Determinadas cuáles son las secuelas concretas producto de la situación vivida, se evaluará su dimensión y se graduará para establecer una orden para el tratamiento.

Consejos ante una situación de maltrato

Recuerda que ninguna mujer debe permanecer en una relación en la que no se sienta respetada como persona ni se le reconozca como igual, tampoco hay trabajo que justifique semejante costo en salud psicológica y física, y aunque cueste volver a empezar o encontrar un nuevo empleo, es peor quedarse y sufrir que sentir el alivio de salir aunque haya que emprender una búsqueda laboral, así como no somos indispensables para los empleadores, determinados empleos no son indispensables para nosotros.

20160802170532-mobbing

En el trabajo, ¿cómo evitar el mobbing?

Como hemos visto las consecuencias para las víctimas de este tipo de abuso se traducen en problemas psicológicos como angustia y depresión; físicos como pérdida de peso, dolores de cabeza o insomnio; laborales como caída del rendimiento, absentismo, y sociales como problemas familiares y pérdida de relaciones interpersonales.

Pero también las empresas pierden: el mobbing es una de las causas principales de la baja productividad, el absentismo y la rotación de personal. Por ello cada vez más compañías implementan programas internos para denunciar y prevenir conductas laborales inapropiadas, o se muestran receptivos y comprensivos de situaciones de este estilo no tolerándolas bajo ningún punto, por ello pierde el miedo a denunciarlas con respeto y corrección. Por su parte, instituciones de protección a los derechos de los trabajadores abren espacios para denunciar abusos.

Si en tu lugar de trabajo has sido objeto de conductas agresivas recurrentes, es momento de actuar para ponerle fin y evitar que afecte tu vida profesional y personal y enfrentarlo:

1. Identifica el abuso. Un compañero o compañera de trabajo que frecuentemente te critica, te excluye de reuniones importantes, te oculta información, difunde chismes o rumores sobre tu persona o se adjudica créditos por tu trabajo puede estar haciendo mobbing en tu contra.

En general el propósito principal de estas actitudes será desplazarte o dejarte ‘fuera de la jugada’ y obtener beneficios para su persona.

El primer paso para detener este tipo de conductas es analizar fríamente cómo es el comportamiento de esta persona ¿se comporta así con otros colegas o sólo contigo? ¿es persistente en sus conductas o son eventuales? ¿realmente afecta tu trabajo o simplemente es incómodo?

Es de vital importancia evaluar la situación para identificar si la persona que nos molesta tiene claras intenciones de perjudicar nuestro trabajo o solo es una persona conflictiva que incomoda a otros compañeros, en este caso ignorar y evitar a la persona puede ser la mejor estrategia. Sin embargo, si su conducta realmente está repercutiendo en nuestro desempeño es necesario actuar al respecto.

2. Confróntalo. Mientras más profesional sea nuestra actitud en la oficina, podremos manejar nuestras relaciones laborales con mejores resultados. Es importante evitar ponernos emocionales y ponerle un límite al abusador conservando el control.

No te conviertas en un blanco fácil, cuando una persona malintencionada busca perjudicar tu trabajo es importante que expreses abiertamente que no te agradan sus actitudes. Por ejemplo, si una persona hace comentarios agresivos frente a otras personas es apropiado frenarlo con un “Me parece que el tono de tu comentario no es apropiado”.

No ignores el abuso ni lo dejes pasar, actúa con inteligencia, domina la emoción y expresa firmeza. Sé fuerte y demuéstrale a esa persona que no te agrada su actitud y que no vas a permitirla.

3. Denuncia. Lo más apropiado cuando una situación de mobbing se está saliendo de control, o luego de la etapa anterior de confrontación el causante no toma consciencia o no tiene interés en cesar, se prolonga en el tiempo, y está mermando tu desempeño laboral, físico y mental, es comunicarlo con tu jefe inmediato o departamento de recursos humanos.

Es importante que lleves argumentos sólidos y evidencias de que el trato con esta persona está afectando tu trabajo. Nuevamente evita que te domine la emoción al expresar tu descontento, debes contener las lágrimas, recuerda que eres una persona adulta, capaz de comportarse de manera profesional.

Mientras más racional y controlada sea tu denuncia será más fácil ser escuchado por la empresa y demandar una solución.

¿Qué hacer si soy acosado por mi jefe (a)? Cuando la persona que nos molesta es nuestro superior el primer paso es buscar el diálogo y hablarle de las conductas que nos incomodan, es necesario ser profesional y hablar con claridad. Si la situación no mejora, otra alternativa es buscar apoyo con el departamento de Recursos Humanos, solicitar un cambio de área e incluso buscar nuevas oportunidades laborales.

prosti1

En el hogar

Si aún no tomaste la decisión de salir de la situación de violencia o si ya lo decidiste pero aún convives con el agresor, conviene que sigas algunos consejos para reducir el peligro de posibles agresiones y para actuar en caso de que se produzca un nuevo episodio violento.

Plan de seguridad

Cuando se produzca o creas que se pode producir una nueva agresión:

  • Evita estar en lugares en los que el agresor pueda acceder a objetos peligrosos, como la cocina.
  • Permanece en una habitación fuera del alcance del agresor y próxima a la puerta de la calle con el fin de facilitarte la salida del domicilio.
  • Refúgiate con tus hijas e hijos en la casa de un vecino/a.
  • Cierra todas las entradas si el agresor salió del lugar.
  • Inventa un lenguaje de signos o señales que te permita comunicarles a tus hijos/as el momento en el que deben salir del domicilio familiar y acudir a la casa de un vecino o vecina donde puedan refugiarse y pedir ayuda.
  • Pon en conocimiento de algún vecino/a de tu confianza tu situación y pídele que llame a la policía en el momento en que oiga cualquier suceso violento en el domicilio familiar.
  • Piensa en el domicilio de alguna persona amiga o familiar donde refugiarte hasta que no exista riesgo y puedas regresar a tu domicilio. Si no cuentas con ninguna persona que pueda ayudarte, localiza con anterioridade la dirección y el teléfono de los servicios de atención a mujeres víctimas de violencia de género donde podrás pedir ayuda y un alojamiento de urgencia. Teléfono 114
  • Enséñales a tus hijos/as a marcar el teléfono de urgencias (911) donde podrás solicitar la ayuda de la policía, guardia civil, servicios médicos de urgencias…

Ten siempre a mano:

  • Documento Nacional de Identidad (tarjeta de residencia o pasaporte si eres extranjera).
  • Un juego de llaves de reserva del domicilio y del coche.
  • Un juego de ropa para ti y tus hijos e hijas.
  • Carta o tarjetas sanitarias.
  • Agenda de teléfonos en la que debes incluir todos los teléfonos de amistades o familiares que puedan apoyarte así como los números de teléfonos de Centros de Información a las Mujeres o asociaciones a las que puedes llamar solicitando ayuda.
  • Contrato de compra-venta o arrendamiento de la vivienda.
  • Libro de familia.
  • Denuncias e informes médicos de agresiones anteriores.
  • Cuaderno, talonario y/o tarjetas bancarias.
  • Documentos que acrediten los ingresos y los gastos familiares.

Ten en cuenta que es conveniente que contar con una cantidad de dinero que te permita hacer frente a los gastos tuyos y de tus hijos/as hasta que haya, si es el caso, una resolución judicial que fije una aportación económica por parte de tu pareja. De ser posible ten una pequeña cantidad de dinero ahorrada.
Si tu teléfono graba los últimos números marcados, cuando realices alguna llamada pidiendo información o ayuda en relación con la situación de maltrato, ten la precaución de marcar posteriormente un número de teléfono que no infunda sospechas al agresor, alguno de amistades o familiares, para evitar que el agresor descubra el número al que realmente llamaste.

Por último, recuerda que según sea tu caso puedes buscar ayuda en los Centros de Información a las Mujeres y asociaciones especializadas que te informarán y apoyarán en las actuaciones que debes llevar a cabo.

En Argentina puedes recurrir a estos sitios

Línea 144 – Ministerio de Desarrollo Social desde cualquier celular llamando sin cargo al 114 las 24 hs. línea de ayuda, aistencia y asesoramiento a la mujer contra la violencia de género

Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral (OAVL)

Violencia Familiar – Ministerio de Justicia y Derechos Humanos

¿Qué es violencia laboral? – Ministerio de Trabajo

Violencia Laboral: Dónde acudir a formular denuncias

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s